Cabello seco y deshidratado: cómo hidratar sin maltratar

Un cabello seco produce poca grasa natural; uno deshidratado ha perdido agua. Ambos se ven opacos, ásperos y se quiebran con facilidad. Las causas más comunes son el calor, los procesos químicos (tintes, alisados), el sol y el clima.

Hidratación vs. humectación

Hidratar aporta agua; humectar ayuda a retenerla con aceites y mantecas. Un buen cuidado combina ambas.

Qué puedes hacer

Caseras: mascarillas nutritivas una o dos veces por semana, secar con toalla sin frotar. Comerciales: acondicionadores y mascarillas según tu tipo de cabello. Profesional: si hay daño por químicos, un estilista o dermatólogo puede guiar la recuperación.

Hábitos que ayudan

  • Reduce el calor (plancha, secador) y usa protector térmico.
  • Protege del sol y del cloro.
  • Recorta puntas abiertas con regularidad.

Nota: esta guía es informativa y no reemplaza la valoración de un profesional. Si el problema persiste o te preocupa, consulta a un dermatólogo o especialista capilar.